Archivos para agosto, 2013

Screen Shot 2013-08-29 at 11.10.18 PM“Como las estaciones, nuestra primavera fue maravillosa pero el verano se ha acabado y perdimos el otoño y ahora de repente hace frio” Una línea de diálogo, por cierto muy mediocre, de Natalie Portman en Paris Te amo. Hablar de primaveras, de estaciones, como metáforas del amor, esta muy bien en el contexto de Paris, de un romance entre una actriz norteamericana y un joven parisino.

Desde Mayo del 68, los periodistas empezaron a utilizar la palabra “primavera” para referirse a la emergencia de movimientos sociales espontáneos,  como aquel que en Paris tumbó el Gobierno de Charles De Gaulle y que coincidió con el més de mayo y el florecimiento de los cerezos. Pero la protesta, en términos poéticos, no tiene nada  de primaveral. La figura retórica es muy mala, típica de periodistas ingenuos.

Yo estuve en otra primavera, la de Madrid del 2011, el 11M , en ese tórrido marzo. Les puedo decir que a los pocos meses, los españoles, en mayoría absoluta, votaron por Mariano Rajoy, representante de un partido corrupto y neoliberal.  Los periodistas hablaron de primavera Arabe con gran expectación. Lo que sucedió en Egipto, para citar un caso,  fue  un triste relevo de tiranos. La primavera acabó con la muerta de más de 500 manifestantes hace unos días

Sin embargo las metáforas climáticas abundan. Hoy nuestro presidente comparó al país con un Barco que atraviesa una Tormenta, refiriéndose al Paro campesino y prometió al país devolverle al barco su rumbo, proclamándose capitán de la Patri.a. La calidad de los discursos presidenciales ha decrecido con el tiempo. En Colombia no hay estaciones (aunque haya festival de verano) y el país no es un barco, ni el paro es una tormenta.

El paro es lo que es: el grito justo (todo grito lo es) expresión de ira, frustración e impotencia: es una protesta tardía y en cierto sentido inútil. Brillante hubiera sido un levantamiento popular que presionara al Congreso a votar en contra del TLC hace unos 4 años.  Julio Florez, mi abuelo poético, decía: “Todo nos llega tarde, hasta la muerte”

Lo único que es real, que no acepta metáforas, que lo atraviesa todo, es que Colombia, país que Gabo bautizo de la Guayaba, William Ospina de la Canela, Alvaro Mutis de la Panela, es también el Pais del hambre.  Conozco colombianos trabajadores que se acuestan con el filo de la inanición clavado en la costilla. ¿Saben lo que es acostarse con hambre todos los días? En el país de la diversidad, de las frutas, de las tierras fértiles, el hambre es la realidad que lo permea todo. El campo colombiano,  ese campo en donde el gran poeta Aurelio Arturo cantó “El verde es de todos los colores” es un campo de enormes posibilidades y su generosa abundancia, bendecida por rios fecundos, debería saciar el hambre de nuestros hombres, niños mujeres y ancianos.  Lo irónico es que siendo un país con tanto potencial para producir comida, haya  tantos niños desnutridos.

Imagino a Colombia como una maquina de producir Alimento. El campo sería una fuente de empleo. Imagino a Colombia dando sopa y seco a los Colombianos, y al mundo.

De Boyacá en los campos
Con cada espiga un héroe……

Screen Shot 2013-08-23 at 8.49.10 AMCuarto día del Paro Nacional Campesino, qué puede decir un ratón de ciudad, como yo, saboreando el queso que logré arrancarle al letal mata-ratas que algun día se quedará con mi cabeza. Como en la Fábula de Esopo, vivo rodeado de  sabores y olores artificiales de yucas. platanos y  papas de plástico. Rodeado también de amenazas invisibles, me espera la enfermedad y la lenta  deformación de mis genes.

Al ratón de ciudad le tienden trampas, como el salario, como el jornal, como la propiedad horizontal.  A veces no quiero ser un ratón en esta ciudad.

De mi barrio de obreros en corbata, qué lejos queda todo, qué lejos Tunja, qué lejos Duitama, qué inverosimil el Catatumbo. Para mis vecinos el alimento es lo que  encuentran en los frigoríficos del Carulla  y no la lucha de los hombres entre la lluvia y las cosechas. Para sus hijos es más real la papa con forma de dedo del MacDonalds que el tubérculo que las manos de un hombre arrancó de la tierra.

El campesino colombiano no sólo tiene que conjurar la sequía o el mal tiempo. La plaga más terrible que lo amenaza es la de millones de ratones de ciudad y las ratas que los gobiernan

Transmilenio: Empresa de Transporte del tercer milenio (o del tercer mundo) es una solución barata devenida en costosa pesadilla, perpetrada por el Burgomaestre Peñalosa en 1998, basada en el esquema exitoso de Curitiba, Brasil.  La Capital del Paraná, además de tener 7  veces menos población cuenta con vías 70  veces más grandes  y 700 veces mejores.  Sin mencionar que antes de construir el Sistema de Autobuses de tránsito rápido, como suele llamársele a este Metro de consoloación, la ciudad brasileña  ya contaba con un sistema integrado en donde los buses regulares servirían de conectores con los articulados.

En Bogotá cambiamos el caos anterior por uno nuevo, lo uniformamos de rojo, le pusimos un nombre impresionante y lo concedimos a  empresas privadas. Expulsamos a los “Cebolleros” de la Troncal de la Caracas para poner a circular esos buses gigantes, que parecen coágulos de sangre corriendo por las arterías agrietadas de esta  furiosa Ciudad. A diferencia de Curitiba, la capital de Colombia tiene 10 millones de habitantes, el 60% de sus vias en mal estado y libra una guerra casi tan cruenta como el conflicto armado: la guerra del centavo entre buses, busetas y taxistas.

Aunque se ven relucientes en lScreen Shot 2013-08-14 at 1.39.30 AMos videos de promoción turística,  sólo hay que mirar por una de las ventanas de un transmilenio en hora pico ( y no pico también) para descubrir la imagen del horror,  cientos de rostros apretados, cuerpos amontonados como bultos, apretujamiento continuo.

La gente se desplaza en la ciudad por una razón incómoda: ir al trabajo. Esto en Bogotá significa  calentar el puesto 10 horas a cambio del miserable salario que incluye, irónicamente un “subsidio de transporte” Si el transporte de los bogotanos es esta máquina rodante de apiñamiento humano llamada Transmilenio, ese subsidio debería ser millonario pues tendría que compensar al ciudadano por la violación flagrante de derechos humanos que significa ingresar al sistema. Además de viajar para realizar tareas desagradables en oficinas, fábricas  y supermercados, los bogotanos debemos soportar el maltrato silencioso dentro de un autobus.

Screen Shot 2013-08-14 at 1.42.12 AMDesde que uno pisa las escaleras metálicas de cualquier estación esta entrando a un territorio anterior a la Constitución del 91, un no-lugar de “tránsito rápido” donde no hay derechos, donde no hay ciudadanía ni individuo.

No entiendo cómo los miembros del movimiento “anti-maltrato” animal viajan en este sistema de maltrato humano, menos confortable que los vehículos de ganado o aves, sin protestar airadamente.  No entiendo cómo con tantos atropellos, abusos sexuales, robos, vejaciones ocurridos entre millones de condenados a penar 2 horas diarias en el TM (es decir 15 años de una vida promedio) el procurador Ordoñez, el Magistrado Palacio, el Congresista Cristo no se han pronunciado sobre algo evidente: Transmilenio viola sistemáticamente todos los derechos ciudadanos consagrados en la Constitución.

Como en este país se violan los derechos amen de los resultados,  sea cual sea el medio para llegar a ellos, Transmilenio recorre con impunidad las calles de la CIudad. La Jimenez, El Dorado, La caracas, La Suba, son testigos del rapto de nuestra dignidad, el precio de haber vendido el alma de la Ciudad Moderna (la que deberíamos ser) a cambio de embutir de forma barata 40.000 cuerpos de pasajeros y moverlos como morcilla o chorizo de un lado al otro cada hora en cada sentido.

Y cómo ajusticiar a Peñalosa?  Someterlo a salir de la Estación Calle 100 a las 6 de la tarde. A qué se te caería esa sonrisita Enrique.

“La muerte es algo que alcanza a todos, a cada familia.  Es sólo una cuestión de tiempo. Lo que es inevitable, le dice el maestro, no debe lamentarse en exceso” Parábola de las semillas

Este Ciclo de Dharmafilms o tres “giros” como me referiré a las películas, son representaciones fílmicas de tres momentos en los que todos los seres humanos nos hemos visto envueltos alguna vez, desde muy niños, en nuestra natural relación con la muerte.

En la primera película “Las Estaciones de la Vida” (Corea 2003) el protagonista, de unos 7 años,   descubre la fragilidad de la vida y que incluso con sus manos de niño tiene la capacidad de destruir la de los seres que le rodean. La conciencia de esta fragilidad, representada en la muerte de una serpiente, ocasionada por los juegos del infante, el haber comprendido la brevedad y fragilidad de la vida, será una impronta que seguirá al protagonista en su camino de aprendizaje durante las estaciones de su existencia.

El maestro le dice en algún momento, cuando el protagonista llora, ya adulto, porque acaba de asesinar por celos al ser amado

“A veces debemos desprendernos de lo que más amamos”

Screen Shot 2013-08-12 at 8.57.12 AMCuando el hombre ha comprendido que la muerte es una realidad que lo permea todo, empieza una frenética lucha contra ella. Lucha inútil en la que desde el comienzo esta marcada la derrota, ya que toda lucha, es necesariamente, una lucha a muerte.

Desde que Jack, el protagonista de “La Fuente de la Vida”  (USA 2008) se entera que su mujer sufre de un tumor cerebral y que le restan algunos meses de vida, empieza una carrera desesperada por frenar la muerte, que tiene lugar en un laboratorio científico donde él trabaja investigando sustancias que puedan detener el paso natural de la enfermedad. Así empieza un camino de varias vidas (al menos 3) de aceptación de la muerte.

Cuando su esposa muere, en el momento más iracundo de su impotencia, el protagonista exclama: “La muerte es una enfermedad como cualquier otra, hay una cura. Y yo la encontraré”

Cuando ya no queda otra cosa que la simple y bella aceptación de la impermanencia y tenemos el hecho de la muerte de un ser querido, se abre una ocasión maravillosa: la despedida, la preparación del ser para ese viaje. El trabajo de preparar un cadáver, en los momentos que le suceden al fallecimiento, es un trabajo que nadie quiere hacer, nadie quiere tocar el cuerpo inerte. Pero es necesario, de hecho es un ritual ceremonosio (sabemos que en los pueblos del Tibet es una milenaria práctica sólo para iniciados)

A este trabajo se ve abocado el protagonista de muestro último Giro “Las Despedidas” (Japón 2011), después de ser despedido de su trabajo en una orquesta de Tokyo y de renunciar a su amado Violonchelo. La película habla de la desintegración, de la renuncia, desde que se disuelve la orquesta, en la primera secuencia, todo es una lenta y bella renuncia. El protagonista vulve al pueblo de su infancia, sin nada, y encuentra un trabajo muy particular: arreglar los cadáveres de las gentes que mueren.

En este empleo inicia un camino de aprendizaje, que lo lleva a despedirse de su propio padre que no ve desde que tenía 6 años y por un encargo del destino debe preparar su cadáver

La frase de esta película

“La muerte no es el final, es un portal de lo que sigue”

Cuando Carlos Castillo Quintero, o CQ (Sigla que uso con cariño telegráfico para referirme a mi amigo) me contó que había otro escritor llamado Carlos Castillo y que además se desempeñaba como jurado en casi todos los concursos literarios (que no son muchos) de esta ciudad y que tenían más o menos la misma edad, pensé en el texto “Borges y yo”  Al otro Carlos es al que le ocurren las cosas.

Screen Shot 2013-08-10 at 11.53.40 AMMe explico: al menos hay dos Carlos Castillo. Uno de ellos, el seductor, despierta una mañana y descubre que al otro, el referente literario de la altiplanicie, lo espera una comunidad de campesinos sedientos de literatura, esa misma tarde, en algún mágico pueblo Boyacense. Entonces, el citadino, el nocturno Carlos me llama y me cuenta “hermanito imagínese que…” y entonces yo respondo ” A donde hay que ir Carlos, qué hay que hacer”

Siempre se puede emprender un viaje con Carlos, con cualquiera de ellos.

Al otro  lo invitan a encuentros de escritores y semanas de la cultura de su departamento, mientras el Carlos que más conozco, esta casi siempre en un apartamento en el que sólo caben él, su gato y algunos imprescindibles de Oneti y las únicas invitaciones que recibe son para tomarse unas cervezas en el bar de Esperancita en La Macarena. Aunque debo aclarar que Esperanza (ya no merece el diminutivo) nos estafó metiéndonos un billete falso y que Carlos, por lo menos el Carlos más reciente, ya no bebe y vive en Las Aguas.  No confundir con:  Carlos ya no vive y bebe en Las Aguas.

Carlos, el niño de 46 años tiene manos grandes y la estatura perfecta para una “King Side bed” en donde generalmente escribe, acostado

Carlos:  nunca podré pagarte el haberme iniciado en el aniquilamiento de los adverbios y algún que otro truco para no amanecer solo

Screen Shot 2013-08-08 at 11.41.53 AMHe oído acerca de pueblos que representaron el mundo como un inmenso queso horadado o el sueño indigesto de un Buda. Para Platón la idea de una Caverna ilusoria en donde juegan  luces y  sombras se acomodó muy bien a su representación del mundo. El propio Shopenhauer, descreído, sabía que el mundo era mera “Representación” de vodevil

¿Pero un Pañuelo? El mundo como una pieza cuadrada de tela, como la que llevaba mi abuelo en el bolsillo para efectos de su higiene personal, como limpiarse las manos o sonarse la nariz?

Cuando  hay encuentros casuales con personas a las que no se veía hace tiempo, o repetimos con alguien el mismo lugar, compartimos el mismo trayecto, giramos en el mismo círculo con quien dábamos por muerto o desaparecido u olvidado, o las tres. Entonces decimos: “El mundo es un pañuelo”

Pero qué aspecto del pañuelo sirve para explicar ese fenómeno:  Hace unos días me encuentré con Felipe Sanchez, mi eterno retador de Billar en el Colegio, con el que aposté un beso de Jimena en una mesa de tres bandas y perdí el juego y el beso. Felipe pudo ser un Messi y Ronaldo juntos, jugaba muy bien al al futbol. Pero hubo dos o tres piedras que se trpezaron con su zurda.  Cuando me lo encontré me dijo: “Hoy le vendí mi alma al diablo” yo iba con prisa, así que la historia quedo pendiente.

Me acabo de encontrar con Daniel Isaza. Yo le hacía las tareas de matemáticas y de Literatura a cambio de cigarrillos importados y paseos en la Willy de su padre, El General Isaza. Ahora Daniel vende frutos secos, fibras y cereales en un puesto comercial de l 140.

El mundo no es un pañuelo, el mundo es un fruto seco, una nuez, como las que vende Isaza. O el balón de fútbol de Felipe , o la bola amarilla del Billar y siempre hay un beso de Jimena por medio y una oferta del Diablo.

No me pregunten por dónde entró, pero desde hace unos días una avispa aletea dentro de mi MacBook. Busqué en foros de preguntas y respuestas y no hay antecedentes similares. Alguien relató la ingesta accidental de un insecto durante un bostezo, la criatura invadió por semanas el cuerpo del individuo que asumió con solidaridad la incorporación del intruso. Sólo que de vez en cuando, sobre todo cuando hacía el amor o estaba viendo una película en Francés, sentía el zumbido inoportuno de la avispa.

Pero mi caso no esta documentado. Cuando estoy escribiendo la avispa empieza a jugar con el cobre del procesador, y a producir ese sonido. Dicen que en el Mac no entran Virus pero al parecer sí quejumbrosos insectos Ayuda!Imagen